¿Has probado la mesa de la paz en vez de enviar al rincón de pensar?

¿Has probado la mesa de la paz en vez de enviar al rincón de pensar?
Autor: Aletea Psicología Categoría: Aletea Psicología 26 November 2019

Es frecuente que para ayudar a las niñas y niños a controlar un berrinche, un conflicto con otro o un enfado descontrolado, utilicemos técnicas de regulación como el rincón de pensar o el tiempo fuera.

Aunque empleadas de forma adecuada, (con unas pautas concretas y durante un tiempo corto y determinado en función de la edad), pueden ser técnicas de ayuda para favorecer mejoras en su conducta, os presentamos hoy un recurso mucho más completo, que favorece tanto la gestión de la situación, como la mejora de la capacidad de autocontrol, y además ayuda a integrar la experiencia emocional de forma más saludable para sus cerebros.

Se trata de la conocida en la filosofía Montessori como mesa de la paz. Podemos denominarlo también rincón de la calma, espacio de tranquilidad, o como nos resulte más significativo.

Es un espacio en el que vamos a favorecer la vuelta a la calma de pequeñ@s y adultos (os animamos a probarlo también), ayudándonos a regular la emoción, a tomar conciencia de lo que nos pasa y de los miedos y deseos que hay debajo de esa respuesta de enfado.

Es importante hacerlo, porque muchas veces, al intentar que una persona se calme, priorizamos el control de su comportamiento y aprendemos a bloquear las sensaciones y activaciones que haya detrás, pero no indagamos en la verdadera causa que las ocasiona. Aprendemos a reprimirlas, y no a atender lo que verdaderamente nos duele o daña.

Esto supone que vivamos con insatisfacciones y frustración crónica que podría ser muchas veces fácilmente resuelta, solo hay que pararse a mirar. Si entrenamos desde la infancia, como adultos nos será mucho más fácil resolver conflictos.

Contaremos por tanto con varios elementos que acompañarán el proceso de regulación emocional, y nos ayudarán a conectar con nuestras necesidades más primarias para aprender a satisfacerlas, tanto por nosotros mismos, como haciendo peticiones a los demás.

Empezamos con un elemento que ayude a fijar la atención y así poder parar el pensamiento invasivo que nos lleva a elevar el enfado.

Podemos usar un reloj de arena, caja de música o bola de nieve. Deber ser de duración de aproximadamente un minuto, tiempo en el cual seremos capaces de parar y atender plenamente.

A continuación utilizaremos un elemento “desestresor” para ayudar al cuerpo a liberar activación corporal. Suele ayudar un muñeco flexible que podamos apretar o estirar.

También usaremos una guía y termómetro de las emociones para identificar la emoción tengo y su nivel intensidad.

En función de la edad podemos usar libros como “El monstruo de colores” o “Emocionario”, o bien figuras o muñecos que resulten fáciles para hacer la identificación (Matrioskas, personajes Inside Out u otros que les puedan ayudar…)

Cuando se trata de un conflicto entre dos niñas o niños es recomendable usar alguno de los objetos como testigo del turno de palabra. Podemos utilizar el muñeco Desestresor por ejemplo.

También les facilitaremos unas pizarras para que puedan expresar si lo desean mediante palabras o dibujos lo que ha ocurrido o cómo se sienten.

Mediante este proceso les resultará más fácil conectar con sus necesidades, así como rebajar el nivel de activación.

Usamos también un elemento para que puedan señalar la resolución o fin de conflicto, ya sea interno o con otra persona. Puede ser una campana, timbre o similar.

Puede ser también un palo de lluvia o cuenco tibetano que puedan hacer sonar junt@s y además aporte un sonido relajante. A l@s más pequeñ@s les encanta utilizarlo.

Suele ser también frecuente incluir algún símbolo de paz, amor o calma, como un corazón, que pueda simbolizar el estado de conexión emocional positivo al terminar el proceso.

Estas son algunas propuestas, pero lo podéis personalizar a vuestro gusto y con elementos de los que dispongais.

Es importante vigilar el uso que se da a los elementos especialmente si el enfado está muy descontrolado y son más de un@, para que no lo usen indebidamente y puedan dañarse. Deben conocer las normas de respeto y buen trato en ese lugar antes de dejar que lo usen, o al menos estar en compañía o con supervisión de una persona adulta.

¡¡Animaos a probary contadnos qué tal os funciona!!